Agencia CHE

Los enemigos de Messi

 

 

 

Por Lautaro Gravano

En San Petersburgo, heroica ciudad por su historia, la selección de fútbol mostró que el fútbol es una pasión que se aferra a formas ilógicas para tener esperanzas. Argentina juega contra Francia por los octavos de final del mundial de Rusia. Pasó el partido con Nigeria y el país futbolero vuelve a tener confianza en un equipo que pudo demostrar carácter en una situación límite. Por delante tendrá afianzar los aspectos positivos y encontrar las potencialidades que puedan surgir en el corto plazo ya que la competencia no otorga margen de tiempo.

El contexto influye siempre y éste parece ser el de un mundial paralelo de viralización de audios con diferentes teorías sobre la situación del seleccionado. Mucho se ha difundido una que sostiene que “los amigos de Messi” son los que manejan y generan todo lo que sucede. El trasfondo político-dirigencial se cubre bajo esa idea y deja que los medios hegemónicos hagan su tarea.

La desidia en la organización del fútbol de selecciones ha llevado a que todo recaiga en la única constante: los jugadores seleccionados. En el caso del capitán, ha tenido desde 2010, seis técnicos en ocho años. No parece ser un proyecto que se sostenga en el tiempo e invita a reflexionar sobre la otra constante que acompañó a este grupo: la improvisación.

Desde los medios hegemónicos, que aportan a la construcción del sentido común que se hace carne en el mundo de la pelota como en otros ámbitos, se les falta el respeto a los protagonistas desde lo futbolístico hasta lo personal. Algunos hinchas consumen con facilidad la idea de que los jugadores deben ser efectivos por el dinero que ganan. Un concepto productivista y economicista aplicado al fútbol. El goce de ver al mejor del mundo deja su lugar al cuestionamiento resultadista que se come cualquier análisis. Por otro lado, los jugadores no entran en el juego mediático que el circo les propone, y tal vez por eso no sean absueltos de  juicios descarados.

Tal vez sea la hora de enfocar el análisis, de leer entre líneas, de ver que el circo utiliza a los jugadores como un medio para su show, que es su fin último. Quizás sea tiempo de disfrutar del fútbol que nos pueden mostrar estas personas y exigir que los favorezcan con una estructura que le simplifique las cosas y los ayude a desarrollarse. Puede ser demasiado tarde para Messi y sus amigos, porque la estructura de la AFA, sus vínculos políticos egoístas, las ambiciones del negocio y la legitimidad de la exigencia ofuscada hayan generado un triste contexto apuntado a ocultar y reclamar, dando lugar por oposición a los amigos, a los “enemigos de Messi”.

olopez

Más de 35 años en la comunicación nacional y popular Una propuesta audiovisual en formato de radio y de tele (Mateve/YouTube) Construcción de ideas alternativas en el campo de la batalla cultural Ejercicio de comunicación plural de frente a la unidad en la diversidad Idea y conducción, Omar López. Suscribite a Mate amargo