Agencia CHE

La calle de la política y el callejón del Frente de Todos

Por Omar López

Parece ser mucho más que discutir funcionarios y línea política, carácter y consecuencia. La discusión de cómo se negocia con el poder real y la precaria o escasa determinación de construir otra prioridad de negociación con ambición de poder con las víctimas y sus representaciones que a diario son sacrificadas por ese poder económico intocable.

Cuánto pesa electoralmente en la sociedad y votantes del FdT la disputa por la conducción y rumbo del gobierno.

Qué valor tiene en la interpretación popular de los contenidos de fondo de la disidencia sobre la emergencia del pueblo empobrecida, la inflación y los salarios de miseria; el reclamo de más firmeza al gobierno frente a los monopolios, y a los ministros que evitan el diálogo con las referencias populares.

Cuál es la información dura sobre los ejes centrales discrepantes; son nombres portadores de decisiones que afectan los intereses sociales, o no confrontan los intereses del poder real dominante.

Parece ser mucho más que discutir funcionarios y línea política, carácter y consecuencia. La discusión de cómo se negocia con el poder real y la precaria o escasa determinación de construir otra prioridad de negociación con ambición de poder con las víctimas y sus representaciones que a diario son sacrificadas por ese poder económico intocable.

Deuda externa, inflación, el terrorismo de los formadores de precios y toda la estrategia golpista que se come a diario al gobierno y despedaza la subsistencia de la sociedad.

El corte y la quebrada entre el presidente y Cristina parece tener destino electoral. Ambos referentes con distinto caudal e influencia en las bases y organizaciones populares del FdT parecen dirimir diferencias con su narrativa presencial apuntando a territorios claves de votantes y buscando recalibrar su relación de fuerza interna.

Los antagonistas ofrecen su razón argumental, la defensa de su legitimidad, aunque la oferta de aporte de ideas no alcanza propuestas ejecutivas que den solución al entierro social que asistimos.

Para entender –aunque no justifica el daño a su base popular- el rejunte de todas las piezas claves del movimiento peronista y su poder movilizador para garantizar la denominada alianza triunfante en la última elección, postergó la discusión sobre diferencias insalvables en el marco de la ideología, y de los poderosos intereses del poder supra estructural de la vieja gerencia peronista tan proclive a hincarse al gran capital, ser parte del intocable poder real que se reparte entre una parte del caudillaje municipal, gobernadores y otra porción no menor de los viejos jerarcas sindicales, siempre accionistas de las grandes empresas. Cristina y Alberto Fernández tuvieron claro desde el principio que las contradicciones los intimaría a corto plazo.

Alguna vez existió un programa de Huerta Grande (1962), Huerta Grande 1957, La Falda 1962 y 1 de mayo 1968, promovido desde la CGT de los Argentinos que muchos recuerdan cuando se pretendió proyectar un sindicalismo de liberación sobre el poder de la derecha. La propuesta era 1. Nacionalizar todos los bancos y establecer un sistema bancario estatal y centralizado.

2.Implantar el control estatal sobre el comercio exterior.  3.Nacionalizar los sectores claves de la economía: siderurgia, electricidad, petróleo y frigoríficas. 4.Prohibir toda exportación directa o indirecta de capitales. 5.Desconocer los compromisos financieros del país, firmados a espaldas del pueblo. 6.Prohibir toda importación competitiva con nuestra producción. 7.Expropiar a la oligarquía terrateniente sinningún tipo de compensación. 8.Implantar el control obrero sobre la producción.  9.Abolir el secreto comercial y fiscalizar rigurosamente las sociedades comerciales. 10.Planificar el esfuerzo productivo en función de los intereses de la Nación y el Pueblo Argentino, fijando líneas de prioridades y estableciendo topes mínimos y máximos de producción. Salvando tiempo y distancia histórica, muchos de estos temas siguen vivos en la batalla cultural y política.

El país minado que dejó de derecha para hundir la gobernación en corto tiempo; en primera línea la bomba de fragmentación del endeudamiento con el FMI y la tracción que tiene hacia adentro del FdT y da fortaleza para las nuevas formas de dominio del golpismo económico político del poder real. En esto último se anota el panorama geopolítico – nuclear, movido por la nueva guerra mundial de la economía, por la supremacía del mundo. Impacta en las complejas terminales nerviosas que juegan la apropiación de la estructura del capitalismo, intervencionismo de los Estados. Es mucho y no se enteran en el barrio de lata, barrio, hambre y descontento, cuando el tema que los azota a diario es cómo lograr ingresos y escapar del terrorismo de los formadores de precios.

La derecha sigue golpeando con ventaja, sobre todo mediática, aunque merece observar los corrimientos de sentido y los efectos de lo simbólico promovido por una derecha que busca sumar un ala más dura a sus cuadrillas políticas, sembrando sobre los dolores, las postergaciones, el descontento cada día más inflamado que cosecha fachos como Milei. La radicalización según una variada mirada de analistas parece funcionar en sectores juveniles y de edad media en los territorios más postergados. No es nueva la incursión de la derecha sobre pobres y desventurados y nos sigue cacheteando en la asignatura política sobre la contingencia histórica y lo necesario.

Habrá que tener cautela, despabilar ante las variantes que pone en escena la derecha para dividir, polarizar, recrear opciones en su mismo campo político con crisis no resueltas. La juventud, sus tribus y las mutaciones de los votantes de mediana edad que le siguen a provocadores como Milei es relativa en cuando a su permanencia. Las razones son muchas y es obligado entender hasta dónde habita ese discurso.  La novedad sigue siendo el retraso intelectual y político de algunos comandos claves de la dirigencia a la hora de bajar un análisis de qué está pasando abajo. Desde cuánto tiempo los pobres ofrecen su voto a la derecha y sacrifican su destino.

No se trata de saber cuál es el encanto de la serpiente sino de reconocer las causas del desencanto con la identidad popular, y sus respuestas al capitalismo y demás variantes fachas. También no se visualiza otro fantasma que vota y se llama el verticalismo: el pragmatismo; “es así o nada”, el resultante de la no discusión, la ausencia de el balanceo de las realidades cruzadas y cómo y desde dónde se las contempla, es determinante en el destino del sujeto. Hablando de “las tribus juveniles” es justo decir y recorrer el ancho espacio de sus representaciones, asociaciones y creaciones, de una juventud movilizada, muy crítica como desencantada con la ausencia de ruptura, mística y pertenencia de identidades que edifican desde su historia actual.

Cómo se pone en la mesa nacional y popular la disputa política para enfrentar al poder real. Cómo se balancea la discrepancia, la contradicción entre la pertenencia a la unidad del FdT y lo que arrastra la negociación ante el poder real. La complejidad es infinita y oscurece cuando se queda huérfano de ideología.

Es evidente que hay una confrontación difícil de recoger entre el presidente y la vice, base de sustento del voto, también de los músculos para poner a caminar las ideas, el asunto es hacia dónde se marcha, con que saber y audacia se une lo legítimo frente a lo necesario.

olopez

Más de 35 años en la comunicación nacional y popular Una propuesta audiovisual en formato de radio y de tele (Mateve/YouTube) Construcción de ideas alternativas en el campo de la batalla cultural Ejercicio de comunicación plural de frente a la unidad en la diversidad Idea y conducción, Omar López. Suscribite a Mate amargo