Ajustes criminales, remate de la nación en la fuga de un gobierno terminado
Editorial de Omar López en la apertura de Mate amargo, domingo 24 de mayo a las 14:00 AM 530
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Difícil es equilibrar tanta info con el rumbo analítico en este espacio dominguero de Mate, con todos los estallidos políticos frente al amasijo social del pueblo que tiene latido propio, un pensamiento dominado por el dolor que causa el hambre, la pobreza galopante y ahora tajeados por el frío y encima con la quita del subsidio al gas, votado por una mala junta de 132 diputados, colaboracionistas y traidores.
El tipo desquiciado que finge ser presidente, con su gobierno explotado, en caída libre, desnudo con su banda de estafadores, corruptos y explotado, con una interna sangrienta por quién lidera una transición decidida por el poder real.
Sin embargo, el plan de entrega de la soberanía y aniquilación del aparato productivo no se detiene. Desde su llegada al gobierno ya quebraron más de 25 mil empresas, el recorte en salud pública supera los 63 mil millones de pesos, Pami está al borde de su paralización total, lo que significa una ejecución que cae sobre siete millones de argentinos.
Apuran el entreguismo sabiendo que se quedan sin tiempo; la Armada Argentina y las fuerzas navales de Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación para reforzar la vigilancia marítima en el Atlántico Sur, disfrazado de asistencia tecnológica, entrenamiento y apoyo operativo durante los próximos cinco años.
En este contexto se ejecuta la privatización de la Vía Troncal de Navegación en nuestro Río Paraná, ordenada y planificada por el Comando Sur de los EE.UU. Una vía navegable estratégica que nos remite al 20 de noviembre de 1845, cuando el puerto de Buenos Aires fue bloqueado por una flota anglo-francesa que intentaba obtener la libre navegación del río Paraná.
Entonces el general Juan Manuel de Rosas responsable de las relaciones exteriores del territorio nacional, ordenaba enfrentar a las fuerzas anglo-francesas conocido como la Vuelta de Obligado, en la localidad de San Pedro. El encargado de la defensa del territorio nacional fue el general Lucio N. Mansilla, quien tendió de costa a costa barcos sujetos por cadenas.
La navegación por la mal llamada Hidrovía es una de las claves del comercio exterior. Casi el 70% del comercio exterior nacional transita por esta vía fluvial, que comienza en Confluencia (a la altura de Chaco) y llega hasta el océano. Se habla de un negocio de más de 300 millones de dólares anuales. En verdad es mucho más si se cuenta el narcotráfico encubierto y sin control estatal en las cargas y descargas, el contrabando de todo tipo y especialmente el de armas. El gobierno eliminó el Ente de Control de la Vía Navegable (ECOVINA).
La privatización del Paraná coincidirá con otras políticas similares del gobierno nacional en lo portuario, como el intento de desregulación del cabotaje y la intervención del Puerto de Ushuaia, entre otras.
Conscientes de la relevancia estratégica de la vía, el gobierno de Milei buscó blindarse en su alianza con Dondal Trump e incluyó una cláusula específica que prohíbe a empresas chinas –que realizan el dragado en otros países de la región y el mundo- participar en la licitación.
Son 3.500.000 km2 donde se siembra y despacha la soja y el maíz de parte de Bolivia y Brasil, más Paraguay, Uruguay y Argentina. Diez frigoríficos concentran más del 80 por ciento de las exportaciones. Casi todos con el mismo destino: el sudeste asiático. Dos de cada tres barcos que salen de nuestro país van a China. El dominio también se asienta con el respaldo impune de 500 leyes antinacionales de la dictadura.
El entreguismo navega a toda velocidad, y la historia se repite, sobran los antecedentes; el abandono y mutilación de la empresa de navegación del Estado argentino (ELMA), Dragado y Balizamiento, Obras Sanitarias (Aguas Argentinas), Gas del Estado, la Administración General de Puertos, Ferrocarriles Argentinos (FA), Vialidad Nacional (VN), las empresas de transporte y servicios eléctricos, las grandes obras y empresas hídricas. Un dato más, en el 2010, en Oriente Medio pagan hasta u$s2 millones por 70.000 toneladas de agua de río, y se puede buscar en los diarios cordobeses alguna nota olvidada que habla de funcionarios señalados de vender a Arabia a u$s17 la botella. También se puede buscar similar información en Río Negro, Misiones y otras provincias argentinas. En 2011, El Observatorio del Agua de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) le reclamaba al gobierno santafesino que investigue la presunta carga de agua del río Paraná a buques cargueros por parte de empresas cerealeras.
Hay testimonios públicos como el realizado por el titular de la CGT-San Lorenzo, Edgardo Quiroga, quien denunciaba que las firmas agroexportadoras de la zona embolsan hasta 4 millones de dólares anuales sólo por la venta de agua a los barcos que operan en los muelles locales. Cuánto se cumple la Ley 13.036, sancionada en la Provincia de Santa Fe que prohíbe la venta a granel de fluido del río Paraná.
Hoy en la Hidrovía interviene una empresa holandesa, China, Holanda, Bélgica, Alemania, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos. Hay mucha guita en el agua, una estimación cuenta de nueve a diez mil millones de dólares anuales.
