Apertura Editorial de Omar López en Mate
El domingo 22/2/26 AM 530 Somos radio. La rebelión popular siempre vuelve a florecer en medio de la noche de represores de la condición humana. Encender las asambleas para todos los nacimientos de la unidad y la acción de una militancia solidaria y el ejercicio de elevar las ideas de la discusión política y la organización para movilizar la unidad.
La fábrica es un gigante ciego, postrado en la oscuridad de un tiempo violento, un cementerio de hierros y máquinas enterradas en un silencio que parece condenado a la eternidad.
En su interior rebotan los pasos invisibles, las voces cotidianas de padres obreros, de madres en los telares, hijos en las escuelas, y de los barrios fantasmas donde se perdieron las palabras, y se fugaron las risas sobre la mesa de platos vacíos con madres buscando a la familia desaparecida.
Entre las tumbas sobrevive un álamo que en sus raíces guarda una memoria sembrada en la tormenta, testamento para la rebelión de las bases, viejo mensaje escrito con la sangría de las resistencias obreras, trabajadoras, estudiantiles, que un tal Rodolfo Walsh, autor entre otras heroicas escrituras, de Operación Masacre. Resumió para que sobreviva la esperanza de la rebelión. “Lo que semejante rebelión implicaba era, sin embargo, vasto y profundo, el desbordamiento de las conducciones claudicantes no se proponía simplemente el reemplazo de hombres envejecidos en la táctica y en la entrega, sino la transformación radical del sindicalismo en instrumento de liberación nacional, aunque ello exigiera la destrucción formal de los sindicatos que la encaraban, frente a una dictadura brutal con los trabajadores argentinos en la medida en que estaba sometida a los monopolios extranjeros”.
En nuestra Patria argentina muchas fábricas, escuelas, familias son tragadas por una oscuridad mortal que viene de un siglo atrás enmascarada de modernidad, aunque es una criminal manada de terrorista dispuesto a matar toda felicidad por una nueva era de esclavitud, ahorcando la libertad en el patíbulo mayor de la ignorancia auspiciada por los encantadores de noticias que venden la mentira como la verdad, y la estupidez como la razón gobernante.
La historia humana que respira en las raíces de aquel viejo álamo tiene voces iluminada por una memoria invencible, y cuenta que la resistencia y la rebelión siempre vuelve a florecer en medio de la noche de represores de la condición humana.
Y esa condición humana llama a vivir, a poblar la familia y despertar los barrios, a iluminar las fábricas, y encender las asambleas para todos los nacimientos de la unidad y la acción de una militancia solidaria y el ejercicio de elevar las ideas de la discusión política y la organización para movilizar la unidad.
A esta altura no hay defensa de los intereses de las grandes mayorías con paros dóciles, desarticulados, que no toquen el nervio del poder real. Esta batalla entre democracia y una dictadura del poder económico y sus relatores hegemónicos, necesita un Estado superior de la resistencia de los trabajadores, la Huelga general por tiempo indeterminado y la movilización de asambleas, debates, clarificación y vuelta a tensar la unidad para la confrontación política y todas las alternativas de comunicación democrática y popular.
