«yerba de ayer secándose al sol»

Por Omar López

La Nación, éste domingo, el presidente Fernández se encuentra “entre el desgaste y la presión por un cargo crítico.” Acompaña la producción otra nota titulada “La soledad de Alberto y la ansiedad del kirchnerismo”. Su editorialista Morales Sola marca el rumbo demoledor de la alianza gobernante; “Cristina quiere una monarquía selectiva”. La pandemia, es un recurso flexible a la hora de seguir tajeando al gobierno; sin empacho el viejo oficio del titulero de la asociación mediática hegemónica de la ultraderecha montada con Clarines y otras heces, te dicen sobre la positividad en la vacunación sobre el Covid, “genera grietas en los expertos”. La producción viene continua, atadita, envenenada, sin objetividad, que de paso digamos no existe y se construye en base a las necesidades de defensa de cada idea, necesidad, derecho, sobre todo, complejo mecanismo ideológico, cultural, político y de aplicación táctica en la contingencia de desplumar al peronismo, movimiento que eternamente sobrevive sobre el patíbulo de los diferentes servicios y servidores de escuadrones de la muerte política. La gama terrorista se mece de derecha a ultraderecha, mastica y traga sujetos, sujetes, domesticados con su arsénico mediático contra la asociación colectiva, el separatismo de sus ubres dominante, totalitaria, individualismo a ultranza para producir seres inútiles, desraizados de orígenes, identidades y codificados como emprendedores de una clase aspirante a conservarse en el ideario del patrón. En esa línea educativa desde la desinformación que modela una deslumbrante llama que incinera cualquier información rigurosa que se acerque a lo que en concreto está pasando, porqué carajo sucede, y qué intereses promueven el desarrollo de lo que acontece. El escenario facho de los relatores del poder político, el real, el que planifica la visión, acción, reacción de su escalada, más allá de los peones y afiles que desplaza reviviendo o matando en su tablero doméstico. Unos con más o menos votantes, pero sin más que cumplir con su rol de agitador con libreto obediente y sin brújula propia. De pasada, alguien puede estar dispuesto a extraviarse tanto para sostener que Bullrich tiene táctica-estrategia y es parte de la nueva ultraderecha. Para enfrentar al enemigo y todo ese poder mortal, global, que cohabita en todos nosotros y a cada segundo nos inclina la cancha, no alcanza con el cerebro mágico. Es necesario pensarlos, pensarnos, resignificarnos, o sea, medir nuestra historia y comprensión de nuestros fracasos, identificar los intereses y su mutación, porque todo es parte de todo y ese parte importante por la cual vamos y venimos es el poder, el económico, el cultural dominante, y su mosaico comunicacional de acá y allá, grieta mediante de ayer, hoy y siempre. La Nación de este domingo 14 y tras apedrear al presidente de la Nación que cargando su diálogo franco llegó a Chubut y fue víctima de otra operación que desnuda la precariedad de los servicios de inteligencia política del Estado democrático y afirma la operación política de los servicios de inteligencia del poder, su infiltración, tan vieja, utilizando la puesta en escena del movimiento contra las mega corporaciones mineras, “servicio” que termina ocultando las conexiones de estos poderosos vaciadores de riquezas en medio de un incendio que cambia a la provincia peinada por el viento y el mar, puente estratégico en el geopolítico cono sur donde el petróleo late entre sus valles lunares y sus praderas eólicas. El arte de La Nación es el zarandeo entre lo falso y los intereses ocultos, más grieta que nunca con Boca y River listos para el sacrificio, y Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, anunciándonos que por “el 2030 habrá un dispositivo que permitirá teletransportarse”, joder que es fuerte el dato. Irnos a la mierda de esta insoportable remarcación de la vaca, el pollo, los chanchitos y cuanto trozo de alimento nos merecemos. Alejarnos del Clarín del dominguero que pone en escena la tragicomedia entre el presidente y su vice cenando en Olivos y masticando desacuerdos sobre el futuro en el estratégico ministerio de Justicia. El libreto se escribe con urgencia e impunidad en respuesta a la decisión de investigar cómo se hizo la operación del endeudamiento que pagaremos durante un siglo, y dónde carajo se llevaron la guita, justo cuando en la alianza gobernante se discute a fondo sobre la democratización del sistema judicial, pata fuerte si las hay de la inquisición del poder real. Con pocas fichas y un descomunal el poder mediático destituyen a cada instante al gobierno, aprovechando contradicciones, debilidades y cooptación. La cultura es un campo de batalla eterno, y no precisamente en tiempo electoral. Hay que sumergirse en la diversidad de su torrente social evitando quedarse en los islotes que nos separan del todo, del conjunto y sus complejos procesos de identidad. La maquinaria cultural, mediática y política del poder hegemónico debe ser vista, comprendida en su lógica y funcionamiento por sus objetivos. Esa compleja acción de sus servicios de comunicación tiene la habilidad de inyectarse en el torrente social. Transformarse en un ocupa del sentido común. El problema no son las tapas de dos diarios y sus mecanismos satelitales de reproducción, su mecánica algorítmica de dominio de las redes sociales. Es más violento. Lo anormal es lo normal de su crítica penetrante. El kirchnerismo y Cristina, la pandemia que mata nuestra libertad, nuestro derecho. La Cámpora como una asociación de jóvenes poderosos y siniestro con delirio totalitario. Tanta necedad por sobre el pensamiento crítico a punto de pensar que una vacuna contagia ideología. Impone su agenda, (la que debemos considerar) y confrontar con otra agenda que recupere los despertares de las identidades que nos remiten a qué somos, de que historia venimos, dónde y cómo se extraviaron nuestros antecedentes culturales. Un flor de desafío que no tiene una sola receta y muchas experiencia de gran valor extraviadas por los verticalismos o dispersas por egoísmos y la asignatura sobre la necesidad política del Estado democratizador de la distribución de las pautas publicitarias para garantizar el derecho a la información. En fin, día de River y Boca, de grieta y operaciones políticas interminables. Página 12 concentra en su tapa la imagen de un hogar arrasado por el fuego, en Chubut. También informa “Quiénes se quedaron con los dólares del FMIgate: pedido de la Oficina Anticorrupción en la denuncia contra Macri por el insólito crédito del Fondo. Información que nos involucra, hoy, siempre, y ausente en “la realidad objetiva” de clarines y naciones. «Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive: es ponerlo al nivel de su tiempo, para que flote sobre el, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podría salir a flote: es preparar al hombre para la vida». Fidel Castro, discurso pronunciado en la Facultad de Derecho. Buenos Aires, Argentina, 26 de mayo del 2003.

olopez

Más de 35 años en la comunicación nacional y popular Una propuesta audiovisual en formato de radio y de tele (Mateve/YouTube) Construcción de ideas alternativas en el campo de la batalla cultural Ejercicio de comunicación plural de frente a la unidad en la diversidad Idea y conducción, Omar López. Suscribite a Mate amargo

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