«Llamarle Reforma Laboral es casi un sacrilegio. El objetivo central, es el disiplinamiento de la fuerza de trabajo»
Daniel Kostzer, economísta de la Conferencia Sindical Internacional, entrevistado en Mate amargo dejó su enfoque sobre el escenario del cambio estructural en el derecho laboral argentino.
Lo textual de Daniel Kostzer en Mate amargo (domingo 22/2/26
Kotzer – En el caso de la “reforma laboral” argentina lo que tenemos es básicamente una lista de supermercado de deseos aislados de empresarios individuales o prejuicios de funcionarios que nunca pagaron una quincena, que nunca tuvieron una visión de las relaciones laborales más allá de sus narices y que no apuntan a un proyecto nacional global distinto de lo que es este intento, casi iríamos caricaturesco de un anarco capitalismo, mezcla de barrabravas, lúmpenes y comerciantes individuales.
Esto no es una reforma laboral, como dije esto es un rosario de deseos aislados de empresarios individuales; uno pensó que su problema eran las horas extras, otro pensó que su problema eran las vacaciones, otro pensó que su problema eran las licencias por enfermedad, otro pensó que su problema tenía que ver con la negociación colectiva, y esto fueron enhebrándose como si fuera un rosario de deseos individuales que no conducen a ningún lado.
Es una reforma absolutamente regresiva y que no tiene nada a favor del trabajador. Es una reforma que no pide ni exige nada del empresariado. Uno podría decir, muy bien, cambiemos el sistema de indemnizaciones por despidos sin causa justa, pongamos alguna condicionalidad, si es el Estado, la comunidad, los fondos de la Anses los que van a terminar pagando al final de cuentas los despidos de las empresas, y pongamos un condicionante; en sesenta días ese trabajador que fue despedido con el subsidio debería ser, no el mismo recontratado, pero debería ser su puesto ocupado por otro trabajador, si lo que se busca es una mejor, más fácil rotación de la fuerza de trabajo. Pero no, este es un listado de casi 200 artículos que no tienen ninguna coherencia.
Llamarle Reforma Laboral es casi un sacrilegio, es un listado de deseos regresivos hacia los trabajadores con un único objetivo central, el disiplinamiento de la fuerza de trabajo.
Es una Reforma que contradice la Declaración de los Derechos Humanos, contradice los convenios y recomendaciones de la OIT en una cantidad enorme de puntos. Restringe los derechos de asociación, restringe el derecho de huelga, restringe los derechos más elementales, da vuelta la preeminencia de los contratos de las negociaciones colectivas, privilegiando un contrato individual o un contrato a nivel de empresa por encima de un contrato sectorial que pueda tener una cobertura a nivel nacional, obviamente en contra de todos los objetivos por ejemplo la OIT, el artículo 14 bis de la Constitución Nacional vienen poniendo y sugiriendo hace aproximadamente 120 años.
Nos retrotrae a la época de Sacco y Vanzett, y a la época porque se luchaba por la jornada laboral de ocho horas.
A nivel internacional hay en discusión muchas reformas de legislación laboral, algunas son como las nuestra, regresivas, que se aprovechan, se inspiran en una debilidad de los trabajadores, en una erosión de la fuerza sindical por distintos motivos, algunas veces puede ser por la aparición de nuevas formas contractuales, por la economía de plataforma, pero muchas de las veces como en mucho de los países del mundo estas se dan por una guerra contra los sindicatos. Una guerra abierta que tiene varias dimensiones, una dimensión que tiene que ver con la batalla cultural como les gusta denominar a quienes profesan distintas visiones, parafraseando a Gramsci, una batalla cultural que dice que la afiliación cayó, que los jóvenes no quieren afiliarse, pero en realidad se está obviando, se están olvidando que hay una fuerte represión hacia los sindicatos y los trabajadores. Sigue habiendo sindicalistas presos en el mundo, sigue habiendo sindicalistas asesinados en el mundo, inclusive no lejos de nuestra región, siguen dándose situaciones de avasallamiento sobre las libertades sindicales. Por ejemplo, hace una semana aproximadamente (principios de febrero 2026), el Secretario de la Confederación Sindical de las Américas, compatriota nuestro, Marcelo Distefano, representante de los trabajadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA), fue detenido y deportado de Panamá. Él iba con el mandato y la representación sindical de las américas a una reunión en Panamá, organizada por la OIT, reunión tripartita en la cual empleadores, trabajadores y gobiernos debían discutir. Él fue detenido por siete horas en el aeropuerto e inmediatamente deportado de regreso hacia Argentina.
No se puede decir que la gente participa menos en los sindicatos, que cayó la densidad de afiliación en los sindicatos, acá hay una guerra abierta contra los sindicatos, en nuestro país, en una región de América latina y en muchos países del mundo donde se llega inclusive a la desaparición física o la prisión de los representantes sindicales.
Por otro lado tenemos estas reformas que son progresistas como el aumento significativo y sustantivo del salario en varios países de la región, en Colombia, en Chile, antes de que llegue Katz al gobierno, la restitución de la preeminencia del salario mínimo en países como Brasil, México que es otro ejemplo notable del aumento del salario mínimo, legislaciones que dan cobertura o protección a los trabajadores de estación o temporales como pasa en España que digamos, un trabajador que trabajó en el turismo o en una cosecha, al año siguiente tiene una preeminencia sobre otros trabajadores para evitar la rotación forzosa, garantizar cierta estabilidad en estas actividades que son naturalmente fluctuantes y estacionales. Se avanzó mucho con algunas legislaciones que tienen que ver con el teletrabajo, c on el derecho a la desconexión, con la regulación de la economía de plataformas, y en relación a esta última, hoy se está discutiendo, en realidad desde el año pasado, un convenio sobre la economía de plataforma en la Organización Internacional del Trabajo, con marco tripartito que sin duda va a cambiar las relaciones de poder y la arbitrariedad con que las plataformas se manejan con los trabajadores más vulnerables de nuestras sociedades.
