Agencia CHE

Brasil define un destino que nos abarca

Este domingo 30 de octubre se define un rumbo, un destino de la democracia en la región, la condición de un Estado de Derecho que no quede bajo el secuestro de la ultraderecha y sus aliados que buscan el regreso a la esclavitud de nuestros pueblos, en un presente geopolítico dramático cargado de barbarie, con las potencias pulseando por los recursos naturales y el control de los Estados para beneficio de minorías que mandan en el terrorismo financiero.

Por Mate amargo

El último debate presidencial protagonizado por Bolsonaro y Lula estuvo lejos de la discusión y los proyectos de Estado para el pueblo de Brasil. Lula sostuvo la lógica de discutir política de gobierno y Bolsonaro jugó al escapismo con bajas provocaciones y usando hasta el cansancio el desprecio a ex presidente al que rotulaba en cada frase de ladrón o corrupto. La conclusión de los principales analistas políticos es que Lula salió del debate que no fué mejor posicionado, aunque si bien lidera las encuestas el final sigue abierto y bajo amenaza de la ultraderecha de corte fascista del actual presidente de no reconocer su eventual derrota.

Hubo trances especiales sobre todo cuando Lula expuso las mentiras de Bolsonaro sobre el salario mínimo que el el hermano país cobra el 48 por ciento de la población. “Yo vine acá para conversar con el pueblo brasileño. Este hombre no dio un aumento del salario mínimo ni para la merienda escolar. Esa es la verdad”, dijo el candidato del PT, que en esa castigada porción de la ciudadanía tiene amplia mayoría electoral. Bolsonaro insistía en demostrar que su gobierno había elevado el salario mínimo; Lula le respondió que solo había igualado el índice de inflación. Así el primer capítulo del debate, en materia económica, propuesto por el Bolsonaro, le terminó saliendo un disparo en su propio pie.

Mientras Bolsonaro insistía con la corrupción del PT y se refería al ladrón de Lula, el ex presidente lo dejó expuesto en la política sanitaria durante la pandemia de Covid y en ese tramo se notó que Bolsonaro perdió su libreto.  

La manipulación del gobierno de ultraderecha, las mentiras, noticias falsas, fué otro impacto negativo para Bolsonaro: Lula sostuvo que “Usted mintió 6.498 veces durante su mandato y conseguimos sesenta derechos de respuesta en la campaña electoral”, sentenció Lula.    

El cruce prosiguió con la inagotable impunidad de presidente Bolsonaro; victimizando a veces, sosteniendo que es perseguido por los medios, el ultraderechista tan proclive a invertir la prueba, buscó representar su papel de víctima cuando Lula, con precisión y sin apartarse políticamente de lo central lo exponía de manera constante:  “Padre, perdona a los ignorantes porque ellos no saben lo que hacen”, dijo Lula, cuando Bolsonaro volvió sobre el eje del mal que dijo sostuvo Lula con Cuba, Venezuela y Argentina. a respuesta de Lula, resaltando la política de salud del gobierno del PT con la enorme experiencia e intervención de médicos cubanos, fue que “los cubanos tienen relaciones diplomáticas con toda América Latina y a usted ninguno lo quiere recibir”.

El juego de la mentira en la boca de Bolsonaro siguió su desparramo ante las cámaras; que Lula es abortista, que durante su gobierno incitaba a la ocupación de tierras, que la corrupción en Petrobras…

Lula tuvo respuestas claras, si adosarse al juego de Bolsonaro. El debate electoral difiere a la construcción mediática en nuestro país, sólo conserva la supervivencia de la impunidad para mentir. La “seriedad de las grandes cadenas hegemónicas” no llegan a poner blanco sobre negro cada vez que la derecha, en este caso un repugnante mentiroso como Bolsonaro difama sin pruebas en la mano. Así es como la ultraderecha fue envenenando las mentes de la ciudadanía, mintiendo e invistiendo a lo falso como verdadero.  Las horas que faltan son cruciales, duras en operaciones políticas, de inteligencia, porque Bolsonaro y sus aliados negarán el triunfo de Lula y buscarán el apoyo de un sector mercenario del ejército. El Comando Nacional Electoral hasta el momento no se dejó intimidar por Bolsonaro, incluso lo expuso ante sus denuncias sin sustento.

Brasil decidirá su destino y el de toda la región en un momento dramático de la batalla entre las potencias por los recursos naturales, por el control geopolítico y con una derecha que aspira a gobernar a la humanidad con su lógica inquisidora llevando la condición humana a la noche más oscura de la civilización.

olopez

Más de 35 años en la comunicación nacional y popular Una propuesta audiovisual en formato de radio y de tele (Mateve/YouTube) Construcción de ideas alternativas en el campo de la batalla cultural Ejercicio de comunicación plural de frente a la unidad en la diversidad Idea y conducción, Omar López. Suscribite a Mate amargo