La plaza del 25 y después

Cristina anudó su vínculo con la militancia, a la que le pidió que intervengan políticamente, que se rompan lo que tienen que romperse para garantizar la unidad y el debate y la organización todo terreno entre la sociedad, y dejó abierto el desenlace electoral.

No hay media tinta en su mensaje; despabilar la musculatura de movilización de todas las razones de la militancia que desde diferentes espacios hace tiempo que reclama reacción política para intervenir ante los graves ataques que padece el pueblo por parte de la mafia que maneja el poder económico. Ese tipo de intervención que reclama la vicepresidenta es sin duda la pieza clave para recuperar una acción ausente, y que resultará determinante a la hora garantizar un triunfo electoral que pueda corregir el rumbo prometido por el Frente de Todos.

La cuestión es cómo garantizar semejante movimiento de masas frente a la vieja lógica y los intereses que la sostienen en la superestructura del peronismo; gobernadores, y las viejas guardias de la burocracia política y sindical afectadas a sostener la asociación con un sistema que el poder económico real no parece dispuesto a modificar, a pesar de que no le cierran los candidatos en las distintas versiones de una derecha atrasada en el tiempo, apocalíptica y demencialmente facha.

Un Plan de Gobierno con autocrítica y clara corrección del rumbo político económico es una transmisión necesaria que está en disputa desde hace tiempo y es parte de la definición de candidaturas y equipos ejecutantes de un gobierno capaz de construir poder político y social.

Ese plan implica disputar lo que resta de un gobierno encapsulado en su inacción ante los poderosos regentes de la estructura económica, los de afuera y los de adentro. Terminar de comprender que la espada del enorme enojo social con el gobierno es por cómo se descuartiza a diario el bolsillo con la salvaje remarcación de los alimentos. La plata no alcanza y solo hay que adentrarse en los barrios populares para comprobar los efectos de la pobreza. El hambre no espera, y requiere una solución potente, presente y de inmediato.

La vicepresidenta cargó una vez más con la necesidad de informarse, ejercer la contra información para desbaratar la desinformación y las noticias falsas de la prensa dominante que es el brazo mediático del poder económico real. ¿Cómo se arma esa fuerza para confrontar?, sobre todo cuándo desde todas las fuerzas populares no existe una unidad de acción en la batalla por la democratización de la información. Recientemente el Ente Nacional de Comunicación otorgó nuevas licencias para la operación de radios en el territorio nacional. Muchas de esas emisoras pertenecen a un mismo grupo, evangélico. Nada contra la religión, y mucho pendiente a producir condiciones para tener y articular comunicación popular.

Cristina Kirchner tiene centralidad política, indiscutible, y el asunto es cómo esa centralidad se enhebra en la urgente necesidad de organizar la autodefensa de una fuerza democrática popular épica y con las herramientas políticas para anclar la política organizada en todo el torrente social.

El tema de los medios de comunicación es un desafío clave en una batalla determinante en la recuperación de los sentidos, del pensamiento crítico y demostrar que la verdad por más que la oscurezcan sigue existiendo, y más tarde o más temprano se hace presente sobre los escombros de la sociedad. Se cuenta con un puñado de medios democráticos de gran audiencia y un archipiélago de medios audiovisuales con audiencias significativas. Aún no se logra saltar la trinchera impuesta por los medios dominantes y alcanzar a cruzar la mirada a construir otra trama con los opuestos. Surge la necesidad de pensar una organización para la victoria con todos adentro, o con la gran mayoría de ese todo popular en este tiempo que determina nuestro destino colectivo. La Plaza de Mayo del jueves 25 de mayo tuvo una épica de distintos tonos, historias con pasado con presente, y una potente rebelión juvenil dispuesta a movilizar y organizar las ideas de una Patria Justa, Libre y Soberana.

Esa épica se mantiene encendida cuando no dejamos huérfanas las ideas, cada vez que el sujeto colectivo es conducción y creación. Un camino del cuál no hay que apartarse Nunca Más.

Mate amargo

olopez

Más de 35 años en la comunicación nacional y popular Una propuesta audiovisual en formato de radio y de tele (Mateve/YouTube) Construcción de ideas alternativas en el campo de la batalla cultural Ejercicio de comunicación plural de frente a la unidad en la diversidad Idea y conducción, Omar López. Suscribite a Mate amargo